He mirado as estadísticas de acceso al blog de lso últimso dos meses. Y me alegra saber que los accesos que se realzian desde España multiplican por diez a los que tiene como origen Argelia. Yo no creé este blog paar entretenimiento d ela comunidad española en Argel, sino para mantener contacto con mis amigos. Tengo amigos en Argelia, caad vez más, obviamente, de modo que em encanta que el blog también sirva de vehículo para recordar desde mi estilo de redacción anécdotas vividas juntas. Pero ser motivo de análisis, de críticas, escuchar un "cuidado con ese que luego lo cuenta en su blog" es muy molesto y cuando se ha hecho me ha dolido mucho.
Últimamente los accesos al blog desde Argentina y México suelen superar a los de Argelia, porque escribir en el blog me ha ayudado a hacer nuevos y maravillosos amigos repartidos por el mundo. Lo de "a ustedes" va precisamente para quienes leen el blog desde países como Colombia, Venezuela, Perú, Chile, Ecuador, República Dominicana,... Son varios diariamente en cada uno de estos países que nombro, pero también en otros.
Desde hace unas semanas he dejado de escribir un post diario y procuro espaciar mis comentarios. Por eso, este mes de mayo es el que cuenta con un menor número de artículos desde que empecé a escribir, hace casi años y medio. Aún así, hay muchos amigos que entran todos los días con la esperanza de encontrar algo nuevo y a veces pienso que debería volver a dejar algo cada día, para seguir alegrándoles la mañana. No sé, es posible que vuelva a hacerlo.
domingo, 31 de mayo de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
El aceitunero
La vida está muy achuchada. No es que me afecte mucho al bolsillo la crisis, porque trabajo para la administración pública, una empresa que nunca quiebra, aunque a cambio te trata peor que cualquier otra y no valora tu esfuerzo.
Y como en mi oficina lo más interesante que hago cada día es el café de las mañanas (allá quien manda con su conciencia por no saber utilizar los medios humanos que han puesto a su disposición), nada mejor que ir buscando alternativas en sectores parecidos.

De momento estoy haciendo mis pinitos en la venta de aceitunas.
Las fotos han sido tomadas en un puesto de encurtidos de la Casbah de Argel. Y, como puede verse, no se me da mal del todo.
Y como en mi oficina lo más interesante que hago cada día es el café de las mañanas (allá quien manda con su conciencia por no saber utilizar los medios humanos que han puesto a su disposición), nada mejor que ir buscando alternativas en sectores parecidos.
De momento estoy haciendo mis pinitos en la venta de aceitunas.
Las fotos han sido tomadas en un puesto de encurtidos de la Casbah de Argel. Y, como puede verse, no se me da mal del todo.
martes, 26 de mayo de 2009
Un ours mal leché (un maleducado)
En los bajos del edificio en el que vivo hay un supermercado de un tamaño aceptable, como los primeros "súper" que aparecieron en España. Cuando llegué en noviembre pasado con mi mudanza tuve ya una discusión con quienes llevan la tienda, porque insistían en que liberara el lugar en el que el estafador de la mudanza había dejado mis cosas. Lo conté en noviembre pasado, cuando sucedió. Una historia terrible que si alguien no recuerda puede volver a leer pulsando sobre este link. Posteriomente me han dado varias muestras de falta de educación, aunque he intentado mantener una buena relación... Bueno, he de confesar que una vez yo también perdí los nervios a cuenta del aparcamiento.
Ayer fui a comprar un refresco y lo escogí de la vitrina refrigerada. Es un mueble bastante común, con puertas de cristal que se cierran automáticamente. Al llegar a la caja a pagar, el encargado estaba sentado en una silla y me soltó una parrafada en árabe. Me sorprendió. Sabe quién soy y que no hablo árabe. Ante mi extrañeza repitió la frase, de la que sólo entendí que hablaba de cerrar una puerta. Me temí que estaba ante otro de mis habituales despistes y continué en francés:
- Lo siento, no entiendo. ¿La puerta de mi casa? ¿La he dejado abierta? Voy a subir ahora...
- La puerta de la nevera. Que no la golpee con violencia.
- No la he golpeado, cierra sola.
- Sí, la ha golpeado.
- No, mire, venga conmigo. Verá. Si es automática.
Me acerqué de nuevo a esa sección de la tienda. Le mostré cómo había abierto, extraído la botella y dejado que la puerta se cerrara sola.
- No la puede dejar, tiene que sujetarla para que se cierre suavemente.
- Pero si va suave.
- Usted no está en Francia; está en Argelia y tiene que respetar las normas argelinas. En Francia se cierra sola, pero aquí soy yo el que decide.
- Pero se cierra sola, yo no la he golpeado.
- En Argelia se sujeta con la mano. Esto no es Francia ni Italia. ¿No conoce als leyes de Argelia?
- Escuche. Si no le gusta como cierra, regúlelo. Y si no sabe, contrate a un francés. Quizás tampoco sabe arreglar puertas, pero sabrá enseñarle normas de cortesía, porque seguro que en educación está mucho mejor que usted.
Creo que voy a comprar pocas veces más en esa tienda.
Ayer fui a comprar un refresco y lo escogí de la vitrina refrigerada. Es un mueble bastante común, con puertas de cristal que se cierran automáticamente. Al llegar a la caja a pagar, el encargado estaba sentado en una silla y me soltó una parrafada en árabe. Me sorprendió. Sabe quién soy y que no hablo árabe. Ante mi extrañeza repitió la frase, de la que sólo entendí que hablaba de cerrar una puerta. Me temí que estaba ante otro de mis habituales despistes y continué en francés:
- Lo siento, no entiendo. ¿La puerta de mi casa? ¿La he dejado abierta? Voy a subir ahora...
- La puerta de la nevera. Que no la golpee con violencia.
- No la he golpeado, cierra sola.
- Sí, la ha golpeado.
- No, mire, venga conmigo. Verá. Si es automática.
Me acerqué de nuevo a esa sección de la tienda. Le mostré cómo había abierto, extraído la botella y dejado que la puerta se cerrara sola.
- No la puede dejar, tiene que sujetarla para que se cierre suavemente.
- Pero si va suave.
- Usted no está en Francia; está en Argelia y tiene que respetar las normas argelinas. En Francia se cierra sola, pero aquí soy yo el que decide.
- Pero se cierra sola, yo no la he golpeado.
- En Argelia se sujeta con la mano. Esto no es Francia ni Italia. ¿No conoce als leyes de Argelia?
- Escuche. Si no le gusta como cierra, regúlelo. Y si no sabe, contrate a un francés. Quizás tampoco sabe arreglar puertas, pero sabrá enseñarle normas de cortesía, porque seguro que en educación está mucho mejor que usted.
Creo que voy a comprar pocas veces más en esa tienda.
sábado, 23 de mayo de 2009
Panda de guarros
Llevo ya unos cuantos meses sin ascensor. Una "gracia" cuando, como yo, se vive en un octavo piso.
Curiosamente, mi portal es de los que mejor funcionan de la ciudad. Se ha constituido una asociación cultural llamada "de defensa del inmueble" que hace las veces de lo que para nosotros sería una comunidad de copropietarios. No es que funcione demasiado bien, pero hace cosillas.
Hace un mes, aproximadamente, los encargados de la gestión de la asociación colocaron unos carteles anunciando que el ascensor se ha estropeado debido a un uso excesivo y que cuando todos os vecinos hayan pagado la parte que les corresponde de la reparación se iniciarán las obras.

Este proceder puede resultar extraño a la vista de un occidental, pero es muy apropiado e argelia. Hay gente que jamás paga colabora ni económicfa ni cívicamente con los bienes comunes. Algo tan sumamente cutre como aprovechar a la noche para sustituir uan bombilla fundida del hogar por otra que funcione de la escalera es moneda de uso común. El resultado es que muchas escaleras carecen de más luz eléctrica que lal que lucen sobre las puertas de los vecinos que han colocado una lámpara conectada a su vivienda. Muchos ascensores llevan años y años sin funcionar y conozco un caso en el que alguien se ha aprovechado de la situacion para construirse un "duplex"... ¡dentro del hueco del ascensor!
No tengo ni idea del tiempo que aún continuaré subiendo mis ocho pisos a pie. debería dar las gracias a los vecinos que no pagan, por permitirme este ejercicio físico diario que me mantiene medianamente en forma; pero creo que puede más en el fiel d ela balanza la repugnancia que em da una escalera que en sus tramos más bajo está muchas veces llena de inmundicia.
Es una pena que esta gente siga ayudando a que el cliché de "magrebí=incívico" se mantenga en pie por el mundo.
Curiosamente, mi portal es de los que mejor funcionan de la ciudad. Se ha constituido una asociación cultural llamada "de defensa del inmueble" que hace las veces de lo que para nosotros sería una comunidad de copropietarios. No es que funcione demasiado bien, pero hace cosillas.
Hace un mes, aproximadamente, los encargados de la gestión de la asociación colocaron unos carteles anunciando que el ascensor se ha estropeado debido a un uso excesivo y que cuando todos os vecinos hayan pagado la parte que les corresponde de la reparación se iniciarán las obras.
Este proceder puede resultar extraño a la vista de un occidental, pero es muy apropiado e argelia. Hay gente que jamás paga colabora ni económicfa ni cívicamente con los bienes comunes. Algo tan sumamente cutre como aprovechar a la noche para sustituir uan bombilla fundida del hogar por otra que funcione de la escalera es moneda de uso común. El resultado es que muchas escaleras carecen de más luz eléctrica que lal que lucen sobre las puertas de los vecinos que han colocado una lámpara conectada a su vivienda. Muchos ascensores llevan años y años sin funcionar y conozco un caso en el que alguien se ha aprovechado de la situacion para construirse un "duplex"... ¡dentro del hueco del ascensor!
No tengo ni idea del tiempo que aún continuaré subiendo mis ocho pisos a pie. debería dar las gracias a los vecinos que no pagan, por permitirme este ejercicio físico diario que me mantiene medianamente en forma; pero creo que puede más en el fiel d ela balanza la repugnancia que em da una escalera que en sus tramos más bajo está muchas veces llena de inmundicia.
Es una pena que esta gente siga ayudando a que el cliché de "magrebí=incívico" se mantenga en pie por el mundo.
viernes, 22 de mayo de 2009
El camión de la basura
Ya he contado alguna vez cómo es el camión de la basura que recoge los desechos urbanos de mi calle: un camión abierto en el que lso empleados de servicio de recogida van colocando con mimo (y gran tranquilidad) las bolsas de basura a modo de sacos terreros para construir una barrera que soporte la posterior colocación casi vertical de los desechos. Una verdadera obra de ingeniería (aquí, a las obras de ingeniería les llaman "obras de arte", dicho sea de paso) que el pobre automovilista debe contemplar con paciencia, porque puede pasarse más de media hora detrás del camión, sin posibilidad de adelantarlo, dado lo estrecho de la calle (aquí debería escribir eso de "angosta calle", porque realmente lo es).
Generalmente el servicio de recogida actúa de noche, cuando apenas hay tráfico, pero ya lo he sufrido un par de veces a plena luz del día. La última este miércoles, que me supuso media hora de plantón y a pleno sol, en un día en el que ya por la mañana el termómetro marcaba 32 grados a la sombra. Y gracias a eso (no al calor, sino a que el camión trabaje a deshoras) he podido tomar dos instantáneas diferentes: una de día, cuando el camión acababa de iniciar su trabajo, y otra de noche cuando ya contaba con una hermosa cantidad de basura.
La del día, desde el interior de mi coche, es ésta:
En otro momento anterior había fotografiado al camión con luz nocturna:

Acabo contando una anecdota, aunque no sé si ya la escribí en otra ocasión.
Cuando llegué a Argel, hace casi dos años, me encontré el primer día en una calle del barrio de El Biar, casi enfrente de la residencia de la madre del presidente Buteflika, con un par de operarios junto a un poste de la luz que llevaban un mono verde de trabajo con la inscripción NET-COM en la espalda. Lo primero que pensé es que con ese nombre se trataba de los empleados de una empresa de tecnología puntera, que estaría colocando fibra óptica en el barrio. Pero al dñia siguiente descubrí al realidad: NET-COM significa "nettoyage communal", limpieza municipal y es la empresa que recoge las basuras de la ciudad de Argel. Y, visto lo del camión, mucha tecnología punta no es que utilicen.
Generalmente el servicio de recogida actúa de noche, cuando apenas hay tráfico, pero ya lo he sufrido un par de veces a plena luz del día. La última este miércoles, que me supuso media hora de plantón y a pleno sol, en un día en el que ya por la mañana el termómetro marcaba 32 grados a la sombra. Y gracias a eso (no al calor, sino a que el camión trabaje a deshoras) he podido tomar dos instantáneas diferentes: una de día, cuando el camión acababa de iniciar su trabajo, y otra de noche cuando ya contaba con una hermosa cantidad de basura.
La del día, desde el interior de mi coche, es ésta:
En otro momento anterior había fotografiado al camión con luz nocturna:
Acabo contando una anecdota, aunque no sé si ya la escribí en otra ocasión.
Cuando llegué a Argel, hace casi dos años, me encontré el primer día en una calle del barrio de El Biar, casi enfrente de la residencia de la madre del presidente Buteflika, con un par de operarios junto a un poste de la luz que llevaban un mono verde de trabajo con la inscripción NET-COM en la espalda. Lo primero que pensé es que con ese nombre se trataba de los empleados de una empresa de tecnología puntera, que estaría colocando fibra óptica en el barrio. Pero al dñia siguiente descubrí al realidad: NET-COM significa "nettoyage communal", limpieza municipal y es la empresa que recoge las basuras de la ciudad de Argel. Y, visto lo del camión, mucha tecnología punta no es que utilicen.
jueves, 21 de mayo de 2009
Extranjero a la parrilla
Estaba el martes por la noche en la terraza de unos amigos, celebrando el fin de curso de alguno de ellos, cuando empezamos a darnos cuenta de que llegaba una corriente de aire muy cálida. Daba la sensación de estar situado junto a la salida de un aparato de aire acondicionado, o de cualquier otra máquina que desprende calor. Y, sin embargo, se trataba de que el viento había virado al sur y nos estaba llegando desde el desierto.
No es habitual el viento sur en Argel, pero cuando sopla es difícil encontrar un lugar en el que refugiarse. Llevamos así dos días y la temperatura no baja de los 30 grados ni por la noche. Como consuelo, que en Adrar, en el sur, se esparan este miércoles una hermosos 45 grados a la sombra.
Y, hablando de sombra, la prensa local sí que ha recogido este miércoles, incluso en primera página, la información sobre los trece argelinos detenidos ayer en Bilbao.
No es habitual el viento sur en Argel, pero cuando sopla es difícil encontrar un lugar en el que refugiarse. Llevamos así dos días y la temperatura no baja de los 30 grados ni por la noche. Como consuelo, que en Adrar, en el sur, se esparan este miércoles una hermosos 45 grados a la sombra.
Y, hablando de sombra, la prensa local sí que ha recogido este miércoles, incluso en primera página, la información sobre los trece argelinos detenidos ayer en Bilbao.
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