lunes, 10 de enero de 2011

Por hablar

Cada vez que Argelia es noticia en los medios de comunicación quiere decir que ha pasado algo malo. No es algo exclusivo de este país norteafricano, sino que ocurre en todos los órdenes de la vida, salvo quizás el deportivo.

Este pasado fin de semana se ha hablado de Argelia por los disturbios de los últimos días. Es posible que otros acontecimientos internacionales hagan pasar estos sucesos a segundo plano. El asesinato de los dos franceses secuestrados en Níger y que iban a ser vendidos a Al Qaeda para pedir un rescate; o el atentado en Estados Unidos contra una congresista demócrata, son noticias que sin duda llamarán más la atención en unos días. Pero, por ahora, seguimos en lo alto de la actualidad.

Pocos españoles son en Argelia tan fáciles de encontrar a partir de una simple búsqueda por Internet como yo. Y como la prensa española busca en estos casos un testimonio sobre el terreno, ya estoy acostumbrado a recibir llamadas de desconocidos que quieren saber cómo se vive y qué pasa con determinados acontecimientos.

Tengo la costumbre de tratar de responder a todo el mundo. Me pasa con las encuestas telefónicas o a pie de calle. Soy consciente de que el que me pregunta está trabajando y que me necesita para hacer su trabajo, algo que también tengo presente cuando se trata de la prensa o de una emisora de radio. En este sentido, no sé si he contado alguna vez la anécdota del partido de fútbol de Argelia contra Egipto, en el que tuve que contar cómo estábamos viviendo los españoles la victoria de Argelia… antes de que ésta se produjera. Buscaré si aparece en el blog para, si no es así, contarlo otro día.

En esta ocasión he hablado con bastantes periodistas y con un par de emisoras de radio. Resulta que mis padres, felices y contentos en Bilbao, no sabían nada de todos los sucesos argelinos hasta que de madrugada mi padre reconoce mi voz en un noticiario de noticias, explicando cuál era la situación de seguridad en Argelia. A partir de ahí, pánico en la familia Doñoro, que cree tener a su hijo poco menos que en la guerra de Vietnam, y unas cuantas horas de intranquilidad hasta que consiguen hablar conmigo.

3 comentarios:

ISMAEL dijo...

Te entiendo...Yo todavía veo caras de estupor cuando digo que me voy a Argelia, Seguido de la frase de estupor !!¿¿¿A Argelia???!!! ¿Tan lejos?. Creo que se piensan que me voy a una haima y me tapan con un burka nada más aterrizar. Antes me molestaba en dar explicaciones...ahora paso. Que vivan en su ignorancia.

ISMAEL dijo...

Oye Jose Antonio el siguiente comentario es mío, Ismael es mi hijo que tiene su blog de clase.


Raquel Sánchez

Te entiendo...Yo todavía veo caras de estupor cuando digo que me voy a Argelia, Seguido de la frase de estupor !!¿¿¿A Argelia???!!! ¿Tan lejos?. Creo que se piensan que me voy a una haima y me tapan con un burka nada más aterrizar. Antes me molestaba en dar explicaciones...ahora paso. Que vivan en su ignorancia.

Araceli dijo...

A mi, cada vez que voy a Argelia me dicen con cara de preocupación: ¡Ten cuidado! Jejeje.

Y bueno, si las especulaciones no cambian, cuando vaya porque iré encantada a la boda de unos amigos a finales de mayo, puede ser que mi hijo me diga: "No te vayas mamá".

En todo caso, siempre me queda el recurso de pedir que se lean tu blog para quedarse más tranquil@s.