martes, 9 de septiembre de 2008

Profesionales con mayúsculas

Sé que este blog, para desesperación de alguna persona, es leído por empresarios y profesionales con intereses en Argelia. He recibido muchas solicitudes de información que curiosamente no se encaminan hacia el servicio que la administración pública pone al servicio de las empresas, como es la Oficina Comercial. En mi caso resulta paradójico, porque yo mismo trabajo en la Oficina Comercial de España.

Puedo comentar como anécdota que en una ocasión un empresario me planteó preguntas relacionadas con el sector de la construcción, porque quería presentar una oferta para una empresa constructora española con un gran proyecto en Orán. Yo le indiqué que debería dirigirse a la Oficina Comercial y su respuesta fue que no quería molestar a esa gente. ¡Y parte de esa gente era yo!

Casi siempre me preguntan por temas subjetivos que se sabe que desde un organismo público no se puede responder, pero en ocasiones son cuestiones para las que el camino lógico es el de la Oficina Comercial. Tengo aún pendiente de localizar a alguien que pueda ayudarle a un empresario del pescado que necesita contar con una persona de confianza en Argelia, por cierto.

Las oficinas comerciales por todo el mundo cuentan con becarios, que en realidad son jóvenes de entre 25 y 30 años titulados superiores, con un postgrado en comercio exterior, conocimiento de idiomas y que se deciden a trabajar durante un año en una Oficina Comercial de España en el extranjero. Después, muchos de ellos aceptan un segundo año, llamado segunda fase, preferentemente en otro país, al servicio de una empresa, contando con una parte de la beca sufragada por el propio Estado. Es un verdadero chollo para las empresas contar con uno de estos jóvenes profesionales por un coste que puede estar entre 15.000 y 25.000 euros al año.

Incomprensiblemente, las demandas para conseguir un profesional de estas características en Argelia son inexistentes. Algún becario actual en otros países me comentó la posibilidad e ilusión por una segunda fase en Argelia. Yo sé que es francamente difícil convencer a un profesional de una empresa para que viaje a Argelia, donde espera equivocadamente encontrarse con un montón de integristas preparados para atentar contra el primer extranjero que se identifique como tal. En esas circunstancias, que sean además jóvenes con ilusión desbordante, preparación más que suficiente, conocedores del mundillo del sector público desde dentro, los que se ofrezcan para trabajar en este destino es una oportunidad que ningún empresario inteligente que busca alguien para Argelia puede dejar escapar. El único requisito es que se trata de un profesional que desea incrementar su formación, por lo que la empresa debe moralmente facilitarle ese crecimiento personal y no tratarle como mano de obra barata.

Contacté entre abril y junio con varias empresas que podían estar interesadas. En mi opinión, lo más evidente era la oportunidad en el campo de las consultoras internacionales, sabedoras de que existen acuerdos de cooperación de Argelia con la Unión Europea que han dado lugar a la puesta en marcha de diferentes programas que requieren el apoyo de consultoras europeas. La presencia española es testimonial en un campo de enormes posibilidades. Me puse en contacto con dos empresas españolas que ya colaboran en otros países en programas de la Unión Europea, tras conocer por un consultor de otra nacionalidad que sus nombres habían sido considerados para el mercado argelino. Yo sabía además del interés de los becarios en realizar esa segunda fase en lo que se llaman organismos multilaterales. Todo cuadraba aparentemente, pero ninguna de las dos empresas españolas consideró la posibilidad.

Lo mismo me ocurrió con empresas cuyo interés podía consistir en contar con expertos en la gestión comercial, tras un año como “becarios COMEX”. Resultó difícil, porque lo hice a través de contactos personales, al margen del conocimiento que por mi trabajo tengo de empresas españolas en Argelia. Ni una respuesta positiva.

Todos los becarios en cuestión van a encontrar en octubre su segunda fase o directamente la incorporación como trabajadores a una empresa. Un buen profesional es difícil que se quede en el paro, incluso en época de crisis; y éstos lo son. Las que van a perder son las empresas que no han aprovechado la oportunidad.

Supongo que a estas alturas es tarde para rectificar y engancharse a la oportunidad de contar con un becario. Pero si algún empresario que lee este post desea más información y por la razón que sea no puede o no quiere preguntar en el ICEX, que no dude en llamarme.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes, José Antonio.

Yo soy ex-becario ICEX y hace tiempo que busco una oportunidad de trabajar en Argelia para alguna empresa española. Me preguntaba si no te importaría que te enviara mi CV para cualquier oportunidad que surgiera.

Gracias.

Rafael Monreal

Anónimo dijo...

lei la mitad del texto y no entendi nada, que quieres decircon este blog ?

José Antonio Doñoro  dijo...

Hola. Manda el CV, por supuesto.
Al segundo comentario, por que no pruebas a leer también la otra mitad?

Anónimo dijo...

hola,soy 1 universitario de argel, trabajaba durante 7 anos en castellon (sector ceramico)como tecnico-com y ahora estoy en argel
m gustaria trabajar en una empresa espanola en argelia y m numero es:
(00213)779192327 gracia

oscar dijo...

Hola somos un empresa madrid de carpinteria de madera para obra nueva. No se si nos podias ayudar en algun sentido.
oscartiama@gmail.com