sábado, 10 de enero de 2009

Il neige à Madrid

Si lo que no me pase a mí...

Tengo vacaciones pendientes de disfrutar del año 2008 y me obligan a agotarlas en estos días. Total, que me vengo a Madrid para de ahí salir hacia París. Yo, todo feliz, había barajado incluso la posibilidad de pasar estos días en Jaca. "No, que hará mucho frío", me dije finalmente.

Como aperitivo recibo la advertencia de que se han alcanzado los diez grados bajo cero en París. Luego, en el aeropuerto de Argel me encuentro con mucha gente que quiere volar a Marsella y tiene problemas para hacerlo porque el aeropuerto ha tenido que ser cerrado ya la víspera por la nieve y el hielo. Los viajeros reclaman que el vuelo se realice a Niza, que dispone de sistemas de aterrizaje en malas condiciones, pero el personal de Air Algérie les explica una y otra vez que eso es algo que no pueden hacer si el aeropuerto ha sido cerrado ya antes de despegar.

En Madrid me pilla la mayor nevada de los últimos quince años, según me cuentan. Y el aeropuerto de Barajas, por cierto, que van y lo cierran.

Una amiga, Gloria, me ha enviado unas fotos tomadas este viernes en su casa de Gaztambide, en Madrid. Yo he tomado otras, pero no tengo conmigo el cable de conexión al ordenador, de modo que tomo las suyas prestadas.
La verdad es que mucha gente está acostumbrada a nieve en mayores cantidades; no era para tanto, es verdad. Toda la vida he tenido la sensación, que muchos compartirán, de que cuando algo ocurre en Madrid parece ser la noticia internacional y eso mismo en cualquier otro lugar de España carece de importancia. Es parte de un centralismo asfixiante que ha hecho que el mapa autonómico resulte insuficiente y crezca el centrifuguismo político. El año pasado subi con Mariano a Chrea (se pueden ver las fotos en archivo) y aquello sí que era nieve de verdad. Así que estoy ya preparado para cinco días muerto de frío en París, donde con permiso de Isabel creo que optaré por quitarle el puesto de trabajo en Eurodisney al Pato Donald y vestirme yo con su disfraz. Eso, o pasar muchas horas en el hotel, que por lo menos es céntrico.

3 comentarios:

Farid dijo...

Palencia está pasando por una helada estos últimos cuatro día, ha nevado por todas partes de la provincia hasta que se pintó en blanco, al ver la nieve me recuerda mi estancia en el Principado de Andorra, mi gente querida del PAS DE LA CASA , sin embargo la sensación que tengo es que la nieve de Palencia es distinta a la de Andorra en el sentido que la primera es crujiente mientras la segunda es cremosa, pero iguales de color, blanca.. te quiero blanca.

Anónimo dijo...

En libro que tengo la intencion de escribir en el futuro ( cuando me organizo mejor en mi vida), no olvidaré dedicar un pasaje a la noche del 27 de enero de 2005 que pasamos mi padre y yo bloqueados por la nieve en las montanas de Miliana.
Era una verdadera pesadilla, me senti desempenando un papel en una pelicula como aquellas en que mucha gente se bloquea en lugares peligrosos a causa de la nieve !
Nunca olvidaré que mientras yo pasaba la noche dentro del coche(era un Dawoo cielo en aquel, entonces), papa estaba la mayor parte de la noche , fuera de él, quitando la vieve con sus manos , del parabrisas del coche y de las ruedas.Nunca olvidaré que para no caer en el precipicio, bloqueamos la rueda de delante con mi cartapacio.
Tampoco olvidaré que en un momento dado, el coche comenzo a resbalar y que yo grité tan fuertemente: papaaaa ! paraloooo !.
y lo que nunca podré olvidar y quitar es que frente a este peligro de muerte, a nosotros y a muchas familias bloqueadas con nosotros, en las alturas de una zona tan aislada, la guardia civil y sus responsanbles, se fueron uno tras el otro mientras permanecemos en la nieve de las 17:00 hasta las 10:00 am, del dia siguiente.
Ness

José Antonio Doñoro  dijo...

Es curioso cómo los episodios de nieve se conservan en nuetsra memoria. Ambos os habési referido a hechos del pasado que recordáis como momentos importantes de vuestras respectivas vidas.

Yo he estado en Miliana con buen tiempo. Nadie diría que a las puertas del desierto, apenas a 300 kms de la lengua del erg, puede llegar a nevar.