sábado, 20 de junio de 2009

Taxi Wakf

Tengo un vecino que ha estrenado recientemente su condición de taxista. El hombre estaba muy contento, porque acababan de concederle el derecho a participar de una nueva compañía de taxis apoyada por el gobierno argelino.

En Argelia el medio de transporte más común es el taxi. En general es colectivo, utiliza rutas más o menos fijas y los pasajeros se suben y bajan en cualquier momento, dentro de ese trayecto, pagando una cantidad que sólo en distancias muy largas puede llegar a alcanzar el euro.

Fuera de esas rutas predeterminadas hay que recurrir a taxis no colectivos, que en teoría están obligados a usar taxímetro, pero que en la práctica intentan cobrar lo máximo posible al viajero. Con taxímetro, el coste puede ser aproximadamente el doble que en el taxi colectivo. Un desplazamiento de la ciudad al aeropuerto puede salir por menos de 3 euros, cosa que en la práctica nunca se da.

Como los taxis no colectivos eran difíciles de encontrar, un par de empresarios vio el negocio: disponer de una flota de taxis y crear un servicio similar al de radio-taxi. Las dos compañías buscaron todo tipo de posibilidades: vehículo propiedad de la compañía o del chofer, recaudación para la empresa, un mínimo fijo para la empresa, porcentaje de la recaudación… En el país del trapicheo era muy difícil que eso funcionara. Lo único seguro era cuando se exigía del conductor una cantidad fija diaria por pertenecer a la compañía y una renta por el vehículo si era propiedad de la empresa. Estos últimos taxis fracasaron pronto y las compañías de taxis se deshicieron de ellos. En cuanto a la cantidad fija mensual, tampoco funcionó. El servicio de radio-taxi ha funcionado muy mal porque todos los taxistas decían estar en las inmediaciones del lugar y luego tardaban media hora en llegar a recoger al cliente; en otras ocasiones se encontraban con alguien de camino y renunciaban a la carrera que se disponían a emprender, dejando al cliente a la espera. Con todo eso, muchas veces era mejor salir a intentar encontrar un taxi disponible. Como las llamadas al servicio de radio-taxi eran cada vez menos frecuentes, los taxistas obtenían la mayoría de su recaudación por sus propios medios, sin contar con el apoyo de la compañía a la que debían entregar una cantidad importante diaria. Lo más sensato e inteligente fue la solución que encontraron muchos de ellos: renunciar a formar parte de esa compañía y publicitar en el vehículo, en grandes caracteres, el número de móvil, para que los clientes les llamaran directamente.

Pese al fracaso de la iniciativa privada, ha surgido una nueva empresa apoyada por el Ministerio de Asuntos Religiosos, que en Argelia, país confesional, significa de asuntos islámicos, ya que los demás no contamos.

Como no soy musulmán ni me he criado en un ambiente de esa fe religiosa, mis conocimientos de cómo funciona el Islam están lleno de lagunas y mi relato contendrá a partir de este punto, que me meto en asuntos que no domino, aunque lo hago con buena intención, bastantes inexactitudes.

Una de las obligaciones de los musulmanes es dar limosna. También lo es de los cristianos (“ayudar a la Iglesia en sus necesidades”, decía literalmente el texto que me enseñaron de pequeño), aunque lo olvidemos con frecuencia. La ayuda directa al necesitado se llama algo así como “zakat” y en ocasiones la distribución se realiza por medio de las mezquitas. El Estado también distribuye unos fondos de ayuda al necesitado y lo hace por medio del Ministerio de Asuntos Religiosos, pero esto se asimila más con la donación que con la limosna y recibe el nombre de wakf. No tengo demasiada idea de cómo funciona, pero insisto en que es más bien similar a la donación para obras de caridad y es así como se han construido en la historia escuelas coránicas, hospitales, mezquitas, etc.

Recientemente se ha decidido aplicar estos fondos públicos al ejercicio de la actividad de taxista por parte de jóvenes con cargas familiares y pocos recursos económicos, necesitados de una mano amiga que les diera el empujón hacia el autoempleo. El wakf no es tanto la entrega del bien como del usufructo, así que el titular del vehículo sigue siendo el Ministerio de Asuntos Religiosos, pero que se desentiende del mantenimiento del mismo. Se ha creado una compañía de taxis llamada Trans Wakf, que ha facilitado los nuevos vehículos y que mediante una centralita, que aquí llaman un call center, envía al domicilio que lo solicita un taxi. El número al que hay que llamar, por cierto, es el 0-550.911.111.

Los taxis están nuevos, impecables. Tan nuevos que la foto que he tomado de uno de ellos me servirá otro día para otro comentario. La obligación de mantener el vehículo limpio y en buen estado se está cumpliendo. Y los taxis acuden realmente a las llamadas, según me cuentan.

Con todo, mi vecino no está tan contento como al principio. Se ha dado cuenta de que para salir adelante hay que trabajar muchas horas y que simplemente con las carreras que le soliciten a través de la centralita de radio-taxi no tendrá para comer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

it feels so good to read about the life and times of Algiers through the eyes of a foreigner living in Algiers. Long time ago, I worked in my Embasy there and reading your blog I could identify myself with many of your opinions and reactions while living in Algiers. Now I am in Spain and shall be travelling to Algiers after a gap of 5 years! I expect to see big changes. I just stumbled upon your blog to get updates of Algiers. Really enjoyed reading what you write. Dont speak spanish so well yet, so my comment is in English. un cordial saludo.

José Antonio Doñoro  dijo...

Hello.
I thank you your comments. I agree, Algiers has changedin this period of time, but not as much as Europe, for instance.
I left Algiers in 2001. When I returned in 2007 I realized that people enjoy their free time more than before; They have new cars, more items at supermarkets... they live better. But the gap with the rest of the world has increased.
Anyway, I am sure you will enjoy returning to here. I wish we meet a day during your new stay in Algeria.
Kind regards!