lunes, 23 de marzo de 2009

Bajo consumo

Supongo que casi todo el mundo sabe que en España se ha decidido que este año 2009 dejen de venderse las lámparas incandescentes, las llamadas bombillas de toda la vida, para conseguir que se empleen las de bajo consumo. Si, a pesar del menor consumo y mayor duración de las nuevas lámparas, la sustitución ha tenido que ser forzada por el Estado, sin que el mercado actúe libremente, se debe a dos razones: que son horrorosamente feas y que resultan muy caras. Sé que hay alguna campaña de entrega gratuita de bombillas, que servirá para entretener a infinidad de jubilados haciendo repetidamente cola para algo gratis, con independencia de que las necesiten o no.

La sustitución de las bombillas no es algo exclusivo de España. En Argelia se va a proceder también al cese de la venta de las bombillas incandescentes y al reparto gratuito de otras de bajo consumo. Y se produce un caso muy curioso: el coste tan ridículo de la energía eléctrica para el consumidor en Argelia, menos de dos céntimos de euro el kilovatio por hora, haría difícil que el ahorro resultara efectivo. Sin embargo, se están haciendo mucho mejor las cosas. El reparto gratuito se hace de manera ordenada, en las oficinas de la compañía de electricidad, presentando el recibo de la luz. De esa forma queda registrado el contrato de suministro de energía eléctrica al que se le han entregado las bombillas.

Pero hay algo mucho mejor: el precio de las bombillas.

Hace casi año y medio estuve en una feria en Argel con una empresa argelina que empezaba a fabricar lámparas de bajo consumo a partir de una patente extranjera. Se habían instalado en Bejaia, a unos trescientas kilómetros al este de Argel, y contaban con dos ventajas comparativas: un precio muy interesante y una novedad tecnológica que me dejó sorprendido: sus bombillas contarían con una base múltiple. El consumidor podría cambiar él mismo la base de normal a bayoneta o de E14 a E27.

Ahora ya están en el mercado y permiten mayor variedad que en la península. Las hay de 5 vatios, de 7, de 9, de 11, de 13… Las últimas que he comprado eran de 23 vatios. ¿El precio? Tres euros y medio cada bombilla, con dos bases diferentes para optar por la que interesa.

Hace unos meses compré unas en IKEA y me salieron bastante más caras, pese a que incluso resultaban más baratas que en el mercado tradicional. ¿Por qué esa diferencia de precios? ¿Quién se está aprovechando?

4 comentarios:

Niretzat - Para mi dijo...

Desde un punto de vista estrictamente técnico, lo de retirar las bombillas incandescentes es muy peligroso. Las de bajo consumo no pueden utilizarse con reguladores de intensidad, y eso la gente no lo sabe. Quienes usamos esos reguladores, es posible que nos veamos, de repente, sin poder poner bombillas en las lámparas...

José Antonio Doñoro  dijo...

Hola, Jon.
Algo no funciona cuando algo te dicen que es muy bueno, que sales ganando, y que sólo lo haces cuando te obligan.
Por eso, planteaba que puede haber mucho de interés comercial en el asunto. Y lo he contado en el blog para que también se vea que estamos en un país como otro cualquiera, con problemas norales y ordinarios, que no vivimos entre dunas y camellos.

Anónimo dijo...

Hola Jose Antonio !

Que sorpresa me lleve con el cambio de las lamparitas que mencionas.

Aqui en Buenos Aires empezaron con ese plan de cambio, si mal no recuerdo el año pasado, pasaban por tu casa y te retiraban tus lamparitas viejas y te entregaban 2de bajo consumo.

La verdad... pense que era una tonteria que se estaba haciendo aqui, pero veo que NO !

De todos modos hasta la fecha por mi casa nunca pasaron, vivo en la Capital Federal en 10º piso y nadie me vino a pedir mis lamparitas , jajajajaj, es mas creo que ya no lo hacen mas.


Es verdad lo que dices,
son horribles ! ya que si tienes una hermosa lampara, apliques luminosos en las paredes o cualquier otra cosa, no va esteticamente con las de bajo consumo, y muchas veces el tamaño de la rosca no corresponde.!

cariños
DIANA

Niretzat - Para mi dijo...

Bueno, lo que no funciona puede ser la mente humana... aquí hay dos cosas a tener en cuenta:

1.- el cortoplacismo: si una bombilla de bajo consumo cuesta 4 veces más que una normal, gasta 10 veces menos, y dura 8 veces más.... mucha gente se va a quedar con lo de que cuesta 4 veces más, porque lo otro, simplemente, puede que no se lo crea. Vamos, que será dificil convencer a mucha gente de que le conviene pagar 11€ en lugar de 2 por una bombilla, aunque efectivamente sea mejor...

2.- el miedo al cambio: "llevo toda la vida usando esto, voy a cambiar ahora..."