jueves, 20 de agosto de 2009

El goterón

Hay una situación muy simple y muy tonta que me produce especial repugnancia en Argel.

La capital argelina es una ciudad al borde del mar Mediterráneo, el que da nombre a su clima. Llueve mucho en invierno, debido al mismo efecto que hace que la costa cantábrica española sea muy húmeda. Las nubes descargan el agua al encontrarse ante las montañas de la meseta argelina, de modo que la franja costera, de unos cien kilómetros de anchura, puede ser considerada zona de alta pluviosidad. Sin embargo, en verano las muchas horas de sol hacen que en el desierto del Sahara se formen altísimas temperaturas que a su vez crean una corriente de aire que impide esa entrada de las nubes. Por eso, entre mayo y septiembre es rarísimo que caiga en Argel una sola gota de agua. Así me lo han explicado y me parece bastante creíble, porque el efecto sí he comprobado que se da.

Las temperaturas medias de treinta y muchos grados son en general asumibles, aunque poco llevaderos por la humedad inherente al carácter costero de la ciudad. El desarrollo económico ha llevado, como en el sur de España, a que todo aquel que se lo puede permitir se compre su aparato de aire acondicionado, el climatizador.

Casi todas las oficinas cuentan con aire acondicionado, lo que a su vez incrementa el efecto invernadero y calienta más aún la temperatura en las calles. Pero hay otro efecto más que llevo francamente mal.

Los aparatos de aire acondicionado suelen contar con un motor, o un compresor, no lo sé muy bien, pero que es un dispositivo que a la vez que enfría condensa agua. En todos los sitios civilizados sale de él un tubo por el que se expulsa el agua hacia una tubería de evacuación.

Mi calificativo de “civilizados” deja en evidencia lo que voy a explicar. En Argel hay muchos aparatos que simplemente evacuan el agua por donde buenamente quiera salir; o con el tiempo la canalización se ha aturado y el efecto es el mismo que si no existiera.

Va uno por la calle y,¡zas!, goterón de agua.

Cada vez que me ocurre se me eriza el cabello y un escalofrío me recorre el cuerpo. Empiezo por considerar que en cada molécula de esa gota hay algo más que dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, me imagino la posibilidad de que haber recibido la micción de un gato desde las alturas, de que haya escupido por la ventana un vecino, de que otro haya acabado de escurrir el orinal… Como muchas veces la gota ha golpeado antes en el alero de una ventana o se ha pulverizado por la acción del viento, lo que se percibe sobre el cogote es una “lluvia” más fina. Y como no hay nubes en el cielo, el estremecimiento es el mismo.

Lo que cuento es una impresión muy personal, que nunca he comentado con otras personas, así que no sé si a todo el mundo le sucede lo mismo que a mí. Igual alguien se anima a reconocer idéntica sensación de asco en esas circunstancias, o me dice abiertamente que me tengo que mirar este perfil paranoico.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que el medico te de buenas noticias,tambien me llama la atencion de argel la caja del aire acondicionado y la antena parabolica.
Besos

Niretzat - Para mi dijo...

Me temo que lo de la gota no es exclusivo de Argel... en la otra orilla del mediterraneo hay muchos lugares donde ocurre lo mismo.

José Antonio Doñoro  dijo...

Claro que no es exclusivo de Argel, Jon. Aquí pasa lo mismo. Por eso he escrito lo de países civilizados.
Muchas de esas cosas que cuento de Argel ocurren también entre nostros, aunque es cierto que en menor escala. Tenías que haber visto cómo estaba anoche la Plaza Nueva de Bilbao, de restos de basura, cuando acabó el concierto y se marchó la gente.

MANDY dijo...

hola..yo recuerdo cuando caminaba diariamente por setif, y cada dia me ocurria lo mismo la malditas gotas. ademas de estar siempre las aceras llenas de agua.pero a pesar de eso. fue un tiempo maravilloso el que pase.. gracias por hacerme recordar tantas y tantas cosas.

Anónimo dijo...

!!!!!!Que bien ahora en tu ciudad disfrutando de las fiestas, eh? Aprovecha todo lo que puedas.
Y que fresquio estarás por allí con "las calores" que estamos pasando por el centro.
MUCHOOS BESOS.
LUZ.

Anónimo dijo...

Hoy me he acordado de ti.......jajajaja iba por la calle,y he sentido gotitas muy finas...efectivamente,de un aire acondicionado,y por tu culpa he sentido ascoooooooooo jajajajajajja
Cristina

José Antonio Doñoro  dijo...

Jaja.
Ya lo siento, Cristina.

José Antonio Doñoro  dijo...

Gracias, Mandy.
Yo recuerdo con carinyo las veces que he estado en Setif.