domingo, 23 de agosto de 2009

Infraestructuras

Viviendo cada día en Argelia da la impresión de que no cambia. El Ramadán que comenzó ayer poco se diferencia del que viví hace dos años: las mismas críticas al alza der lso precios, la misma vida en las calles, las mismas reacciones. Es cierto que culturalmente Argelia no evoluciona demasiado, no lo hace al ritmo del resto del mundo, pero sí que se nota la evolución en cuanto a la dotación de infraestructuras públicas.

Ya es factible circular por carretera entre Argel y Orán sin tener que dedicarle toda una jornada a un trayecto de unos 400 kilómetros. Las nueve horas de antaño se han convertido en seis y prometen reducirse a cuatro y media en cuanto se termine algún tramo inconcluso de autopista. Hacia el este también está mejorando la comunicación con Bordj Bou Arreridj y Sétif, que evitará la terrible nacional 5 y sus continuos accidentes mortales.

La crisis de la construcción en España coincide con un boom en Argel. Al primer plan de construcción de un millón de viviendas se le sumará el próximo quinquenio un segundo de otro millón. Casi todo es vivienda de baja calidad, donde las constructoras chinas tienen una ventaja comparativa importante, pero también existe la llamada vivienda libre, sin contar la construcción de cuarteles, escuelas, hospitales, campos de fútbol (una empresa española ha ganado precisamente la licitación del de Tizi Ouzou) y otros establecimientos públicos. Hay tres megaproyectos públicos de edificación, emblemáticos, a punto de lanzarse: la nueva ciudad de Hassi Messaoud, la mezquita de Argel y el Palacio de Congresos de Club de Pins. Mucha gente habla de un cuarto, la Marina de Argel, junto al Hotel Hilton, sobre el que personalmente tengo muchas dudas, porque además entra en el campo de los proyectos privados, igual que algún centro comercial y varios hoteles, que tienen la peculiaridad de su disparidad geográfica.

Pero no todo es edificación. Es muy ambicioso el plan de carreteras y autopistas para vertebrar unas comunicaciones interiores modernas, se van a construir o modernizar muchos kilómetros de vía férrea, se va a construir un nuevo puerto marítimo, el metro de Argel va a ser ampliado,… Son muchos proyectos, mucho dinero invertido, que no sólo veo como algo que deberían saber aprovechar las empresas españolas, porque eso forma parte de mi trabajo en Argelia, sino también como una realidad que los argelinos disfrutarán algún día.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola jose, ayer tuve mi primer percance y delante de la gran poste me intentaron robar a las 17h, no me quitaron nada, pero me dieron una patada, eran unos crios.
los españoles por mi experiencia internacional cuando cuando llegan a los sitios la tarta ya ha sido repartida, no se porque, tenemos esa desgracia, y luego que no sabemos estar en un sitio a la espera de cuando llega el momento.
la otra es que siempre queremos que otro lo haga, no somos alemanes, ni austriacos, y tendriamos que serlo.
un saludo, antonio

José Antonio Doñoro  dijo...

Si, tienes razon, creo.