sábado, 25 de julio de 2009

Cerdo noruego

Cuando estuve hace un par de meses en Oslo (igual fue hace menos, pero a mí se me ha hecho muy largo) fuí a comer con un grupo numeroso de españoles a un restaurante-cervecera, Cristiania, que se encuentra enfrente del Parlamento. Un lugar con el encanto de la tradición, de esos en los que me gusta recrearme cuando viajo por lugares que guardan un pasado que querría poder vivir. Este local te traslada a un mesón del siglo XIX.

Nada más entrar vi la escultura en bronce de un cerdo en el suelo. Y le pedí a uno de los compañeros de cena que me retratara con él, dicho lo de retratarme en el mejor de los sentidos.

Luego estuve recapacitando sobre por qué era yo el único del centenar de personas que cenaron allí aquella noche que sintió la necesidad de que le tomaran una foto con el cerdo. Y lo tengo muy claro: porque en Argelia no lo hay por imperativo legal, porque se prohíbe la importación legal.

Es muy posible que si existiera libertad en Argel para adquirir productos de charcutería lo valoraría menos y no comería tanto. Porque la llamada de la prohibición hace que no concibamos una fiesta sin alcohol y sin embutido.

4 comentarios:

Tito dijo...

Dejalo! Todo para nosotros.

Un saludo, desde el Ibis, que como bien decias, esta muy muy bien.

Lo del servicio, lo justito, pero el hotel muy bien.

Por cierto ¿quieres que te traiga algo para la party del 31A?
:)

Anónimo dijo...

...tienes toda la razón, esa foto es toda una reivindicación, además es muy graciosa.
Ánimo José Antonio.Besos desde Andalucía.Carmen

José Antonio Doñoro  dijo...

Gracias, Tito. Creo que por relación calidad/precio es actualmente el mejor de Argel. Pero irá bajando...
¿Sabes preparar queimada?

José Antonio Doñoro  dijo...

Gracias, Carmen.
Sólo intento que la foto resulte simpática.
Un beso.