miércoles, 29 de julio de 2009

Inventor frustrado

Contemplando el puerto de Argel me resulta divertido dejar correr mi imaginación a la búsqueda de soluciones para los problemas que actualmente plantea. Ya conté cómo veo la nueva bahía de Argel, con una ciudad que recuperara la zona portuaria para sus habitantes.

Pero hay otro tema al que le he dado muchas vueltas y no he encontrado la solución. Lo voy a exponer para que algún amigo se haga millonario con la solución.

Argelia es un país que prácticamente sólo exporta hidrocarburos y derivados, mientras que importa de casi todo. Eso significa, a nivel de puerto, que entran muchos contenedores con mercancías pero no sale ninguno, porque el gas y el petróleo no se exportan en contenedores. Aunque se trata de una simplificación y las cuentas no son tan fáciles, podríamos decir que por cada veinticinco contenedores que entran sólo sale uno.

El contenedor no es una mercancía, sino un envase gigantesco dentro del cual viajan las mercancías. Es de alquiler, se paga por su uso, pero una vez en destino no se tira, sino que se devuelve. Lo suyo es que se utilice de nuevo en el puerto al que ha llegado para trasladar mercancías desde allí a otro puerto. El problema es que cuando un puerto como el de Argel recibe más contenedores de los que salen se ve obligado a reenviarlos vacíos.

Un contenedor de veinte pies vacío y otro lleno “cubican” lo mismo; esto es, ocupan el mismo volumen dentro de un barco. Y el coste del transporte será el mismo que si el contenedor viajara lleno. Por eso le he dado la vuelta a lo interesante que sería contar con contendores plegables. Existen diferentes tipos de contenedores, como abiertos, sin techo, o jaulas. Lo suyo seria disponer también, para puertos con un desequilibrio entre entradas y salidas, de otro tipo de contenedores plegables, cuyas paredes y techo pudieran abatirse y que así entre varios contenedores apilados ocuparan el volumen de uno solo.

He pensado en contenedores abiertos completamente, como un recortable de papel. También, para evitar la dificultad de las aristas y los pliegues, en techos con “cremallera” de delante a atrás, para levantarlo y abrirlo por mitades hacia cada pared lateral, mientras que el resto se abatiera a diferentes alturas. Pero he llegado a la conclusión de que no soy inventor y que es mejor que deje que se haga rico el que lo invente, lo patente y lo sepa vender.

2 comentarios:

José Luis dijo...

De nada servirian los contenedores plegables si el resto del espacio del barco debe hacer el viaje de vuelta vacío.
Normalmente las navieras hacen unas rutas determinadas, en la que los costos de esos contenedores que retornan vacíos, ya han sido repercutidos en los portes de ida, eso sí encareciendo el destino.

La solución de un contenedor plegable no es difícl, cualquier herrero sabría fabricar uno.

Un saludo.

Jorge Miguel dijo...

Gracias por este blog, realmente los contenedores desmontables existen, son las llamadas jaulas pero en Argelia raramente me han dejado usarlas, el problema es la seguridad, imaginate si toda la mercancía estuviera al alcance de la mano... incluso cuando mando alguna mercancia con los contenedores open tops, abiertos por arriba, no se les pone la lona que evita que entre el agua porque ya se sabe que la lona no vuelve de Argelia....