miércoles, 22 de julio de 2009

Pobre infeliz

Esto de los que meteorólogos se equivoquen cada vez menos y realicen unas previsiones más acertadas no sé yo si es demasiado bueno. El lunes ya nos advirtieron en Argel que a partir del miércoles subirían las temperaturas incluso por encima de los 40 grados. Cuando escribo, martes por la noche, parece bastante evidente que han acertado, porque abrir la puerta de mi terraza es como colocarse junto a la evacuación de calor de un aparato eléctrico. O sobre la rejilla de aireación del metro.

Y como los meteorólogos casi siempre aciertan, los sudores no comienzan con la subida de las temperaturas, sino con su simple anuncio.

Que se anuncie una ola de frío viene bien, para evitar salir de viaje. Lo mismo si se anuncian lluvias, para salir de casa con paraguas. Pero anunciar calor, no sirve ni para que salgas desnudo ni con sombrilla de casa. Preferiría no saberlo y vivir feliz sin la amenaza de su llegada. Y empezar a sudar un poco más tarde.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

estas queriendo decir que es todo un cuento sicologico? que si no pones la tele no te enteras de la calor? que te sea leve...
Euskalduna in London

Anónimo dijo...

El dia 31 viajo para argelia... Y por lo que me dicen,me espera con ansias,mucha calor....si en alicante tenemos poco,pues ale,un poquito mas....jajajaja
Cristina

José Antonio Doñoro  dijo...

No, lo que quiero decir es que hasta que llega el calor, el sofoco de las horas previas, cuando me entero, sí que es psicológico.

José Antonio Doñoro  dijo...

nada, Cristina, ya verás como no hay demasiada diferencia.