jueves, 2 de julio de 2009

¿Personas?

Los que me conocen ya saben que desde hace unos cuantos días no estoy bien. Hay cosas que generalmente no cuento, pero que acaban minando mi moral. Voy a poner unas cuantos ejemplos:

Primera historia, robo en la oficina.

En el trabajo tenemos una cocina con armarios y un frigorífico, donde podmeos comer y traernos la comida de casa. La oficina corre con el gasto de ese frigorífico, el microondas, parte de la escasa vajilla, el gas, la electricidad... y el agua mineral. Todo lo demás es personal. Hay cosas como la leche, el cafe o el azúcar que vamos comprando indistintamente, sin mirar demasiado quién lo consume y quién lo paga. Pero todo lo demás tiene propietario.

Hay gente que no debe tener muy claro el concepto de la propiedad privada, que igual piensa que practicamos el alles für alle (todo para todos) o mejor, "lo de todos para mí". También es posible que sea culpa nuestra, que se haya cumplido el refrán de que por la caridad entra la peste.

En la oficina tenemos unos guardianes que no forman parte de la oficina, sino de una empresa de seguridad. No son en absoluto profesionales de la seguridad, con cursos de formación, sino simples vigilantes ascendidos, a la hora de que su empresa nos cobre los servicios, a agentes de seguridad. Su sueldo es irrisorio, de 130 euros al mes, manifiestamente insuficientes para comer caliente todos los días. Sabiéndolo, en mi oficina hay quien se trae cada día comida de más para que le sobre y que el guardián que va a pasar la noche coma caliente. Hasta ahí, todo muy bien... si el guardián supiera respetar que puede comer lo que le dan, no lo que le apetece.

Yo suelo desayunar en la oficina. Me traigo algo de comida de casa y la acompñao de un café con leche. Sé que si dejo fruta va a desaparecer casi completamente; a la leche desnatada le hemos tenido que colocar cartelitos haciéndole parecer leche de cerda, para que se respete y que pro la noche el brick casi entero no se convierta en un decilitro de leche; si hay un paquete de galletas abiertas, al día sigiente solo quedan dos o tres; y podría seguir. El otro día compré para desayunar cuatro yogures de leche desnatada de una conocida marca francesa y una tableta de chocolate de otra marca inglesa, bastante cara, que había encontrado en una liquidación (aunque aún así la tableta me costó algo más de tres euros). Lo que em sobró lo guardé en una bolsa de plástico y lo metí en la nevera.

Cuando llegué al día siguiente a trabajar, la bolsa entera había desaparecido. Como me enfadé, y mucho, un guardián asumió la responsabilidad y me compro otros tres yogures, aunque no el chocolate.

Segunda historia, basura sobre mi coche.

Esto me ha sucedido hoy. Voy por la mañana a recoger mi coche y me encuentro que sobre él ha sido lanzada todo tipo de basura: varios huevos, restos de ensalada, raspas de pescado, peladuras de fruta, etc. De todo ello, lo peor eran los huevos, porque la clara había formado una capa dura casi imposible de quitar, que impedía al visibilidad de la luna delantera.

No se trata de que alguien haya vaciado el cubo de basura desde su ventana, cosa que no me extrañaría de alguno de los marranos que habitan en mi barrio. Basta con observar la cantidad de inmundicia que hacen de las calles argelinas un paraíso para las ratas y las cucarachas. En mi casi se trata de algo hecho a propósito, con el único fin de causarme un daño, de molestar. Y por el método que mejor domina el guarro: manchándolo todo.

Hace unos días me decían en Argelia que aquí no afectaría la gripe porcina, que eso es cosa de los que comen animales malditos. Y pensaba yo "si por número de cerdos fuera..." Claro que ahora que van 5 casos confirmados y otros 34 sospechosos no es como para gastar bromas.

El tercer ejemplo me lo guardo. Creo que estos dos son suficientes.

A quien le molesten mis comentarios, lo siento, en el doble sentido de la palabra: Lamento que a alguien le moleste y a la vez se trata de mis sentimientos en este momento.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Ness dijo:

sé a quién podra molestar este comentario: a los ladrones , los sucios y a los malos.

Anónimo dijo...

Hola

Da mucha rabia cuando alguien te quita la comida,lo mejor que puedes hacer es llevartela a casa y no dejar nada,estoy de acuerdo contigo argel es una ciudad muy sucia.

Farid dijo...

El asalto que está sufriendo cada noche la pobre nevera de tu oficina lo relaciono con el concepto de " envadir el espacio personal de terceros", estas actidudes son muy frecuentes en Argelia, algo que nunca me gustó.

Creo que, la cultura de "todos para todos" es más que nada tribal, debido al socialismo que derrumbó el país cuando el mundo iba rumdo hacia otras políticas liberales e independientes.

Anónimo dijo...

Ness dijo:

Totalmente de acuerdo con lo que dice Farid, todo eso es el resultado de un socialismo que solo enseno a la gente esconderse detras de otra, poniendo eso sobre la cuenta de la fraternidad y de un espiritu de solidaridad !

Saludos!

José Antonio Doñoro  dijo...

Gracias por la aportacion.
Hay dias que estas cosas se llevan muy mal y uno lo acaba contando.

Anónimo dijo...

amento por FARID, he vivido 10 años en eslovakia y habia socialismo y la gente no es asi como aqui en argelia.
he vivido 2 años en ucrania ciudad de LVOV y la gente no es asi, solo son asi en mis 25 años de inernacionalizacion en rep. dominicana, sudafrica, marruecos y aqui. no soy sociata, pero no tiene nada que ver la politica esta en alguna otra cosa que me abstengo de comentar.
y tienes toda la razon aqui los de seguridad se creen que son los dueños y hay que decirles las cosas a la cara yo no me callo y se lo dicho mas de uno en el banco.
saludos, antonio ripolles