sábado, 9 de febrero de 2008

�nimo, Mariano

El t�tulo de hoy no es una soflama pol�tica, sino mi mensaje de solidaridad al becario inform�tico de la Oficina Comercial.
Conoc� a Mariano el 4 de octubre en Madrid. Hab�a sabido un mes antes de su inminente llegada a la Ofcomes de Argel como becario inform�tico y hab�a tratado de contactar con �l, en vano. Gracias a mis pesquisas, s� que pude saber de su experiencia laboral en Alemania y en un centro educativo de su regi�n murciana natal. Unos d�as antes de que llegara nos intercambiamos algunos correos. Su caso no se parec�a en nada al de la becaria ICEX que se incorporaba junto a �l: ella hab�a pedido venir a la oficina de Argel y estaba encantada de la vida, mientras que a Mariano, que seguramente so�aba con pasar un a�o en un lugar paradis�aco, le faltaba a�n asimilar lo que el destino y el CISICRET le hab�an deparado.

Sus primeros d�as en Argel no resultaron f�ciles. La acidez de sus comentarios no ca�a siempre bien a los que a�n no le conoc�amos. Conmigo tuvo la mala suerte de romperme la llave del coche lejos de Argel, camino de T�nez, con la bronca consiguiente, posterior enfado general y el regreso en avi�n sin llegar a T�nez de parte de los expedicionarios. Cuando hab�a hecho planes de compartir piso hubo un momento en el que se encontr� solo y sin poder descargar en nadie lo que sent�a. Creo que fue su peor momento. A partir de ah�, al menos conmigo, fue reaccionando positivamente y cuenta con un buen pu�ado de gente que le aprecia. El primer mes estuvo viviendo en mi casa y todav�a hoy es el d�a que, cuando viene, los vecinos le reciben al grito de �Mariano! para saludarle.

Mariano es un gran profesional, muy responsable en el trabajo, que puede ser recomendado como inform�tico para cualquier empresa, porque pone todo de su parte para que sacar el trabajo adelante. Puede que �l sea la �nica persona en la Oficina Comercial que puede decir que la Consejera est� contenta con su trabajo.

Ahora est� aprendiendo �rabe. Sabe que s�lo le quedan unos pocos meses en Argelia, pero ha aprendido a amar a sus gentes, a hacer suyos sus problemas y se interesa por la lengua. Me temo que ya sabe m�s que yo, porque �l dedica tiempo al estudio y yo no.

Cuando sufrimos el atentado terrorista del 11 de diciembre, asumi� con gran profesionalidad su papel y se qued� en la oficina los d�as siguientes hasta que todos los equipos inform�ticos volvieron a estar operativos. La �ltima semana ha venido a trabajar con una posible rotura de menisco, llegando a veces al trabajo arrastrando la pierna, pero sin faltar ni un solo d�a. Adem�s, estaba sufriendo en silencio un grave problema familiar sin decir nada a nadie y sin que nadie se diera cuenta de ello. Finalmente, ha tenido que regresar de urgencia a su tierra para compartir estos momentos con el resto de su familia.
Yo s� que no todo el personal de la Oficina Comercial aprecia en la misma medida a Mariano. Sinceramente, creo que esas compa�eras no son del todo justas con �l. Es cierto que es muy serio, nada que ver con anteriores becarios. Tambi�n que a veces puede dar la sensaci�n de pedante, distante, de engre�do, que no lo es en absoluto. Sin embargo, si alguien podr�a tener en la Oficina razones para no hablarse con Mariano, ese soy yo, y casi desde el primer d�a. Y ah� estamos, tan amigos. Yo he necesitado tres veces de �l y las tres veces le he tenido a mi lado.
Acabo como empezaba: dese�ndole lo mejor en estos momentos. Un fuerte abrazo, Mariano. Que todo vaya bien.

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