martes, 30 de diciembre de 2008

De tren y gas

Anteayer comentaba que llevaba una semana sin salir de Bilbao y me respondió Jon con una propuesta para visitar trenes. No lo dudé. Y ayer, lunes, nos fuimos a Miranda, en el recorrido del mosaico de esa estación:
Alvia de Barcelona de ida y Alvia de Madrid de vuelta, salvo que Jon me corrija. De hecho, omito más detalles porque seguro que me equivoco, pero le dejo la puerta abierta a ampliar el comentario. Yo me conformo con insertar un par de fotografías adicionales: la primera en la estación de Abando Y la segunda en Miranda de Ebro:
Dejando al lado mi excursión ferroviaia, lo más gracioso de mi situación actual es que viniendo de Argelia me he quedado sin gas. Me explico. La calefacción y el agua caliente de mi casa funcionan mediante caldera de gas propano. Tengo seis botellas, para evitar sorpresas, que utilizo de dos en dos. El viernes se agotaron las que estaban en uso y al ir a cambiarlas comprobé horrorizado que las otras cuatro las había dejado hace tiempo vacías. Estando en Argelia, no había considerado necesario mantener tantas bombonas llenas en casa. Y me encontré en pleno invierno sin calefacción y sin agua caliente.

Eso mismo me había ocurrido cinco días antes, cuando llegué a mi casa con una invitada de honor para pasar las vacaciones en Bilbao y la caldera no funcionaba. Pero ahora era una cuestión de despiste, puro y duro. Afortunadamente, el tiempo ha mejorado, porque hace unos días teníamos en Bilbao temperaturas cercanas a los cero grados y ahora ya no baja de los diez. Pero el agua del grifo sigue saliendo tan helada como siempre y no invita precisamente a una ducha relajante. Me ha tocado buscar refugio en casa de mis padres.

Que una botella de gas butano me cueste el doble de mi consumo trimestral de gas y electricidad en Argelia es como para pensárselo a la hora de situar el termostato por encima de los veinte grados. O para idear un sistema de tráfico ilegal de bombonas...

2 comentarios:

Niretzat - Para mi dijo...

Pues sí que te corrijo: la ida en el Alvia (no Avia) de BCN (el que se ve a la izquierda en la foto) y la vuelta en el de MAdrid (el de la derecha).

Por lo demás, yo encantado.

José Antonio Doñoro  dijo...

Gracias, Jon. Lo he rectificado en el texto. Ya sabia yo que me iba a equivocar...
Por cierto, muchísimas gracias. Y alegra la cara que en unas horas se acaba tu pesadilla llamada 2008.